martes, 1 de junio de 2010

Lo que es vivir


Caminando sentí que la brisa llegaba a mi rostro, que las hojas secas pronunciaban mis pasos, que la luna se hacía cada vez más mía, que era momento de empezar a sentir la vida.

En pleno verano se acercaba ese incierto invierno, que me prometía gris en cada uno de mis ideales , el día ya no estaba claro, mi norte se hacía confuso.

Entre tanta tempestad, me pregunté dónde guardaré mis sueños, de dónde saco más fuerza…si es que en verdad la tengo. Sentí miedo.

El tiempo pasa y siento frío, cada segundo pronuncia su silencio, cada minuto cava un vacío.

Respiro. Nos existe piedra sin camino, camino que valga la pena, donde yo conduzco mi destino. Optar por ser valiente, sin caer en el lamento; lanzarme hacia la vida por seguir a lo que pienso.

Vuelvo a sentir la vida entre tanto invierno. Hoy quiero ser luz tuya y mía por un largo tiempo, quiero sonrisas dentro de esta historia y sentir lo aprendido.

Sólo sabré que he vivido cuando la belleza física se vaya, y si no la extraño nunca; será porque me enamoré de tu alma, esa luz brillante tan sólo tuya, en la que pensé cada mañana.

Que vengan mil inviernos porque sabré luchar con ellos, porque esto es vida, porque damos pasos, porque vienen pruebas y pasan los años.

Libertad del camino, escuchar lo que grita la calma, creer en mi propia verdad, esa verdad por la vale la pena luchar.

Quiero que pase el tiempo y disfrutar de lo que amo, sin dejar que el “hubiera” invada un segundo mi mente, no quiero lamentos, quiero que salgan de mi tres mil y un esfuerzos.

Amar a la vida, amar con decisión, es lo más difícil pero siempre se trató de eso.

Acelera mi corazón con pequeños motivos, es maravilloso recordar en esos cortos momentos que aún sigo viva.