Cuando te sientas sin rumbo, cansado y asustado... respira.
No hay prisa, nadie te obligará a correr; sólo camina, da un paso tras otro paso. Pero no dejes de avanzar.
El tiempo se encargará de mostrarnos el destino.
Cuando te sientas perdido, con frío y temblando... respira.
No hay prisa, los inviernos pasan, las tormentas secan, los tiempos pasan y la oscuridad se convertirá en luz.
Tranquilo, cuando estés listo sólo abre tus alas; porque el cielo te está esperando.